Mensaje a las clases medias
He estado leyendo atentamente un artículo que explica por qué no ha surgido la violencia aún en España. En este país sufrimos los continuos engaños de las clases altas, especialmente políticos y banqueros, para aumentar más sus riquezas. ¿Por qué las clases bajas y medias no han recurrido a la violencia?
Podéis leer opcionalmente este artículo, que paso a citar y comentar aquí debajo, sólo como apoyo a mi mensaje, puesto que explica algunas cosas mejor que yo:
“Y los parias no suelen hacer las revoluciones –explica Florentino Moreno, profesor de Psicología Social de la Universidad Complutense-. La historia nos demuestra que han sido las clases medias y los burgueses los que han encabezado las revoluciones, generalmente cuando sus expectativas se han visto frustradas. No fue el lumpen el que tomó La Bastilla, sino los comerciantes. De hecho, en los países más pobres, como los africanos, nunca se han producido revueltas políticas violentas”
Cuando uno concibe la sociedad humana desde un punto de vista que podría tener alguien que viviera, por ejemplo, en otro planeta, es fácil darse cuenta del por qué. Las clases altas mantienen su poder porque están (creen estar) en la cima. Las clases bajas están siendo explotadas por el resto, y no pueden desarrollarse como personas excepto por caridad o ayudas estatales; y las clases medias, sin sufrir esta explotación, tienen un nivel de vida suficiente para desarrollar su máximo potencial (lo alcancen o no). Tanto las clases altas como las medias, en virtud de ese potencial, tienen el brebaje suficiente para revolucionar el planeta. Pero las altas no lo van a hacer. No al menos radicalmente, debido a la gran represión que suele producir la religión para autopreservarse en el poder. En esta época las religiones son muchas, pero una de ellas domina al resto con una fuerza absolutamente global: el dinero. ¿Quiénes tienen poco dinero y mucho potencial intelectual? Las clases medias, que son las que tienen unas expectativas que se cumplen en menor medida que las altas, que lo tienen todo en bandeja. Por ejemplo, alguien que nace con mucho dinero, puede elegir una plaza en una universidad importante, una empresa con dinero, un partido con poder, etc… Si naces con poco dinero puedes estudiar duramente por una beca y que al final no te la concedan. ¡Pero el conocimiento intelectual que adquirió en el camino ya está ahí! Esa persona ya quiere seguir aspirando, y tiene un obstáculo: la religión. Al igual que Galileo se topó con la Iglesia, las clases medias nos topamos con el dinero.
“No sólo estoy mal sino que me comparo con mis propias expectativas”.
Efectivamente.
“Existen varios factores que explican la relativa paz social en España –responde Florentino Moreno- por un lado, la dispersión de la identidad social. Se han desdibujado conceptos como el sentimiento de pertenencia a una clase, muy fuerte en conflictos anteriores. A esta dispersión social hay que sumar una dispersión geográfica”.
¿Por qué? Desde mi punto de vista de dispersado extremo, en el que siento a toda la humanidad y el planeta como una sola cosa, y al mismo tiempo cada ser vivo un ser especial en sí mismo, el concepto de patrias, fronteras, divisiones, clases (altas, medias y bajas), etc,. se está desdibujando entre la humanidad. Las personas ya no desean la paz de su barrio, su provincia, o su país, sino que ¡piden la paz por otros países! Eso es algo inaudito en el pasado. Es decir, ha ocurrido alguna vez, pero históricamente es algo muy raro. Y sin embargo cuando Estados Unidos invadió Afganistán e Irak se manifestaron millones de personas de todos los rincones del mundo. No hubo un solo país del mundo en el que no hubiera alguien que protestara por aquella guerra. A no ser que te cortaran la cabeza por ello, no he mirado las estadísticas de Corea del Norte xD
En todo caso, ¿no es verdad que que esos conceptos se están desdibujando entre la humanidad? ¿No nos da eso alguna esperanza para alcanzar una Economía Basada en Recursos, que es la consecuencia lógica que surgiría con la dispersión de las ideas de clases y fronteras. Siempre que no haya algún supervillano que domine todo el mundo él sólo, claro está, lo cual… es muy improbable ¿no?
“Un tercer factor –prosigue Moreno- es la percepción de que no se han agotado las alternativas no violentas: la violencia se ejerce por cambiar mucho, no por cambiar un poco”. En el mismo sentido se aplica la deslegitimización de la violencia como herramienta de cambio en las últimas décadas, un zeitgeist opuesto al que se vivía en los años 70 y 80: “no existe nadie ahora mismo que tenga un discurso que justifique la violencia como reacción a la violencia del sistema. Con la posible salvedad de Negri, la violencia se considera un recurso último y muy devaluado”.
Sí, pero ¿qué pasaba antes de los años 70 y 80? ¡El movimiento hippie! El más famoso movimiento por la paz y la no violencia que hubo en toda la historia. Imaginaos esa idea de paz como una onda que choca contra otra onda, la de la idea de la violencia que arrastrábamos desde milenios. El resultado de ambas, sale distorsionado con valores adquiridos de una y de otra. De ahí surge la violencia de las revueltas que hubo en todo el mundo, que se consideraba siempre una lucha justificada por la paz. De nuevo esa idea choca con un nuevo tipo de idea de paz, que surge en múltiples focos gracias a Internet. Gracias a la era de la información, donde todos tenemos mucho más que una simple foto de la Tierra. Tenemos mucho más. Tenemos el mundo en nuestras manos a través de una pantalla, o cualquiera de los múltiples dispositivos que nos conectan con el resto del planeta.
Imagen desde el Apollo 17 en 1972, una de las que inspiraron el movimiento hippie y ecologista. Humanidad, fraternidad, respeto al medio ambiente… ¿a qué nos suena esto?![]()
Con mucho más, podemos hacer más. Y cuando la ciencia se usa para la paz, es tan poderosa como cuando se usa para la guerra. Y sin embargo, sólo se gasta la mitad de su poder para crear, mientras que la otra mitad se gasta para destruir. Guerras, consumismo, tecnología bursátil, dinero, burocracia y división de clases y naciones. Todo esto consume una dolorosa parte de los recursos del planeta, mientras que la otra mitad lucha más por deshacer el desastre de la primera que por algo realmente novedoso para la humanidad. Sólo podemos salir de este bucle vicioso cambiando el paradigma.
Y el paradigma se difunde como una onda, que cuanto más crece más imparable. Y como la historia demuestra, el germen de estas revoluciones siempre se inicia en las clases medias.
¿Por qué crees ahora que están destruyendo a las clases medias y creando una gran fuerza de superricos y superpobres? ¡Lucha por un mundo sin clases! Difunde la idea de Economía Basada en Recursos, no te desanimes, porque es obvio que está ocurriendo. Ha llegado su momento.
Sobre los servicios de jarfil.org
Desde tiempos inmemoriales llevaba administrando mi blog (y el que creé posteriormente), además de servicios de almacenamiento de ficheros, redirección web, configuraciones DNS, correo y otros más, con el chaval que lleva los servicios de la página jarfil.org (su blog: blog.jarfil.net ).
No es que fuera ni el mejor, ni el más fiable sitio que había (tenía caídas constantes cada dos por tres), pero por confianza y por el tiempo que lo llevaba ahí, y por comodidad, siempre lo dejé. Sé que llevaba una red más amplia de blogs, y ha estado trabajando y viviendo de ello, y yo mismo le estuve pagando de vez en cuando pequeñas cantidades más o menos adecuadas al servicio que me daba. Sobre todo el de almacenamiento, que la verdad me salió bastante barato por los 20 gb de datos cuya copia ahí guardaba. Así ha sido durante muchos años, desde el primer post.
Sin embargo, lo barato se convirtió en una cosa prácticamente sin valor, no ya por las caídas constantes que llevaba últimamente, sino porque unileralmente, y por motivo de a saber lo que tendrá en sus santos cojones…
Imagina, por un momento, que guardas tus millones en un banco. Y durante diez años te van dando rentabilidad y te llevas un buen pellizco. Y al final de los 10 años los billetes desaparecen. ¿A que no fue tan buen servicio? Es aplicable tanto a la situación actual como al caso que se me ha dado. Sin mis post del blog, sus cientos de comentarios, los borradores de post que tenía guardados para terminar, y 20 gigabit de datos personales muy sensibles, con escaneos de documentación y fotografías personales.
…cerró el acceso por completo a los ficheros remotos, borró los blogs, desconfiguró las DNS y los valores MX (lo que me dejó sin los correos de Google Apps de dos cuentas que tenía ahí durante dos semanas y pico, hasta que pude restaurarlos través de mi proveedor de dominio (OVH)). Y todo sin previo aviso, ni señal, ni ninguna otra forma de enterarme que comprobar que nada funcionaba.
Sé que actualmente apenas tiene clientes, si no directamente ninguno, pero por si acaso os ofrece sus servicios (normalmente lo hacía a través de la desaparecida página jarfil.com) ya sabéis lo que os puede ocurrir aún con la confianza de casi 8 años de servicio, cientos de euros gastados, e incluso lo que parecía ser una amistad. No esperéis más de un administrador de servicios como él. Lo dejo constar aquí para futuras referencias a las posibles futuras víctimas de tan nefasto servicio. Aún me tienen que explicar bien cómo es el tema legal de actuar contra estos elementos en estas situaciones, pero igualmente tendré que denunciar porque es imposible saber qué hará con los datos cuyo acceso he perdido (realmente no sé si borrados).
Saludos, y me tenéis de regreso
Regreso
Publicado por Toranks en Introducción el junio 10, 2012
Por problemas con el proveedor, de los que pronto hablaré, he tenido que reunificar mis antiguos blogs (blog.toranks.es y zeitgeist.toranks.es) en uno solo.
Aquí iré recuperando los post poco a poco para que podáis volver a verlos, poniéndoles la fecha correcta para que salgan como en su día. Si tenéis vuestros RSS, veréis como os llegan artículos un poco a lo loco.
Disculpad por eso, y saludos de nuevo. ¡Seguiré pronto a dar morcilla!
Propuesta de Internet como sustituto del dinero y el gobierno
¿Qué influencia está teniendo Internet en la población mundial?
Actualmente las nuevas generaciones están más acostumbradas a compartir todo, y con los botones de “Compártelo” tan popularizados por los intereses comerciales, las empresas involuntariamente están fomentando dicho comportamiento. Internet es el mayor cambio de mentalidad de una sociedad competitiva a una colaborativa, a pesar de los demás medios de comunicación restrictivos. Por ejemplo, un periódico tanto en papel como online, no suele incluir referencias o enlaces, ni permiten comentarios; sin embargo los blogs personales en su mayor parte sí los incluyen y los permiten. Por tanto, acaban comiéndose a los primeros por tener mayor interconexión, difusión y colaboración entre ellos. Así pues, es una herramienta poderosa para utilizar en las transacciones comerciales entre personas individuales, entre la gente de a pie, sustituyendo e independizándonos cada vez más de los grandes medios comerciales, no sólo de comunicación.
¿Por qué se usa el dinero? ¿Hay alternativa?
Antiguamente, en las tribus pequeñas cada persona realizaba una tarea necesaria para el mantenimiento de la comunidad, y con ello estaban más que satisfechos en las etapas tempranas de la evolución humana. Sin embargo, al crecer la sociedad, la cultura, la tecnología… se hizo difícil comunicarse entre todos los miembros (de una ciudad, una nación, o de naciones distantes….) por lo cual para realizar de forma efectiva el trueque comenzaron a usarse intermediarios, en forma de dinero.
Sin embargo, ¿tenemos ese problema actualmente? Gracias a Internet, el problema de la dificultad de comunicación entre las personas ya no existe. Si alguien en Hong Kong necesita un galón de petróleo y alguien en Irán necesita un coche, no tienen que encontrar a alguien cercano para realizar el trueque, ni es obligatorio usar dinero. Internet puede hacer de intermediario para tal trueque. Porque si el dinero es una forma de trueque indirecto ¿qué nos impide volver al trueque directo simplificando las herramientas a nuestro alcance?
Ahora bien, surge un problema al considerar el valor fluctuante de las cosas, ya que con el tiempo se ha ido creando un concepto de valor muy distorsionado, donde el precio de las cosas va en función de múltiples parámetros (inflación, valor de las divisas, caprichos empresariales, políticos, situaciones y conflictos locales, etc.) cada vez más caóticos. ¿Cómo se podría resolver eso?
En forma de transición, se podría usar una moneda virtual como Ripple o BitCoin, descentralizadas. Es decir, no están fijadas a una nación o divisa, sino que usan el sistema de redes p2p. Adicionalmente, se podría incorporar un Banco del Tiempo universal, que comprenda también lo que hasta ahora entendíamos como trabajo por dinero, pero de una forma mucho más justa y equitativa. Si se creasen plataformas universales y descentralizadas de este tipo, dejaríamos de necesitar progresivamente el dinero, como forma de transición hasta una Economía Basada en Recursos.
¿Y qué del gobierno?
Al igual que compartir e intercambiar, Internet también está siendo una gran herramienta de ayuda para el autogobierno. Iniciativas como esta que nos cuenta Jennifer Pahlka en TED, ponen de manifiesto la necesidad de ocupar el nicho de la burocracia con los medios virtuales por parte de los ciudadanos, antes de que los gobernantes la hagan tan mastodóntica que frene el progreso social (si es que no lleva haciéndolo ya siglos). Aplicar tecnología que solucione necesidades de la sociedad va haciendo directamente obsoleta la burocracia y el gobierno, creando herramientas libres, abiertas y de acceso público. Y especialmente si se utilizan también para difundir tecnología casera, permite a las personas independizarse poco a poco del sistema. Todos estos desarrollos podrían ser financiados por las propias personas, a base de microcréditos, o microfinanciaciones, para lo cual existen plataformas conocidas como Kickstarter o Goteo (aunque también deberían crearse plataformas libres de este tipo).
¿Qué puedo hacer yo?
Tenemos que pensarlo mejor. ¿Prefieres pagar a una gran multinacional por un móvil molón que probablemente te durará menos de 2 o 3 años, o que se quedará obsoleto sin posibilidad de actualizarse en 6, o invertir en el desarrollo de planos de un móvil libre que podrías construirte tú mismo por menos de la mitad del dinero, actualizable y quizás no tan molón, pero mucho más funcional? O si no sabes hacerlo ¿prefieres que un chino, posiblemente hasta menor de edad, sea explotado para montártelo, o participar en el desarrollo de una impresora 3D que lo construya por ti, o incluso intercambiar unas horas de tu tiempo en algo que realmente te guste hacer con otra persona que lo construiría con los planos antes mencionados? Tenemos que ser más consecuentes, conscientes y libres. Mientras sigamos atados a las herramientas del pasado, nunca evolucionaremos.
¿Qué hacer si fuese rico?
Hace poco ha salido la noticia de que unos doce millonarios se han unido a una iniciativa de Bill Gates y Warren Buffet para donar la mitad de sus abultados patrimonios monetarios a alguna buena causa. Como podría parecer en principio una gran noticia, me puse a examinar realmente en qué se van a emplear o en qué se han empleado las donaciones.
Lo que captó primero mi interés fue saber que la fundación de Bill y Melinda Gates es la organización más grande del mundo dedicada a la caridad. Como sólo había escuchado sobre algunos de sus proyectos en los medios de comunicación, me molesté en investigar en su página web a ver qué había de aprovechable en ella. Por ejemplo, los planos de construcción de un sistema de reciclaje de compost a partir de aguas fecales. Pero por más que buscaba, sólo encontré presentaciones bonitas con fotos de negritos sonrientes, y textos explicando de forma muy populista, generalista y orientada a inversores, los proyectos que se presentaban. Toda la página en conjunto es una enorme presentación powerpoint y de “qué guays somos”, no hay absolutamente nada aprovechable, que ningún habitante de países subdesarrollados pueda ver, aprender y redifundir. Nada que un médico en la India pueda ver, aprender y crear en su laboratorio o su consulta. Absolutamente nada, sólo presentaciones y proyectos para captar inversores y que Gates no les cierre el grifo de la financiación, rodeado de fotos bonitas que para nada representan lo que realmente hacen.
Y digo yo ¿esto es realmente ayudar a la humanidad? En este artículo explican muy bien lo que se esconde detrás de esa fachada tan populista, la pantomima que rodea a toda la campaña “filantrópica” que llaman The Giving Pledge (La Promesa de Dar). Lo mismo podemos encontrar en las fundaciones Walton Family Foundation y The Broad Foundations, financiadas respectivamente por la familia de fundadores de Wall-Mart y Eli Broad (inversor y accionista de AIG). Os invito a examinar a fondo sus páginas si tenéis interés, para encontrar algo útil, aprovechable y compartible por toda la humanidad por si realmente me equivoco, pero es más o menos lo mismo.
Entonces ¿qué es lo correcto? ¿quién soy yo para decir lo que tiene que hacer un rico con su dinero? Realmente no soy nadie, pero sí tengo muy claro lo que haría si, de pronto, me tocasen varios millones de euros en la lotería, o me llegara una herencia de un lejano y desconocido familiar, o tuviera éxito en cualquier empresa y me forrase casi de la noche a la mañana.
Si el dinero no fuese suficiente para montar una gigantesca fundación como las anteriores, lo que haría en principio sería montarme una casa autosuficiente en algún lugar, con una huerta, gatitos, placas solares, aerogeneradores, sistema de reciclaje de aguas fecales y compostaje, rodeado de un entorno lo más natural posible y mantenido por mí y los que quisieran ayudarme. Durante todo el proceso de construcción, la condición para trabajar con el magnífico sueldo que pagaría a todos los participantes sería explicarme todo el proceso desde el principio hasta el final, de forma que cualquiera pudiera hacer lo mismo con dicha información, y hacerlo todo con materiales lo más naturales, reciclables, modulables y baratos posible. Y una vez hecho todo, contrataría a alguien para crear una página web con todo el proceso necesario para construir todo lo que haya montado y lo difundiría con licencia copyleft para que cualquiera pudiera copiarlo, modificarlo, mejorarlo y usarlo para beneficio de todos aquellos que quisieran independizarse de la sociedad de consumo, cremiento y dinero poco a poco.
En cambio, si mi riqueza fuera tal, que estuviera en la lista de Forbes entre los cien primeros, como esos señores que han decidido donar la mitad de sus fortunas; lo que haría sería para empezar crear una gigantesca fundación con toda mi riqueza, excepto lo justo para continuar con mi austera pero holgada vida. Con ella, me dedicaría a varias o todas las funciones siguientes según las posibilidades que me permita el sistema y el dinero disponible:
- Investigación, diseño y construcción de alternativas económicas, renovables y ecológicas de los sistemas de producción de energía, cuyos planos se difundirían libremente por Internet: aerogeneradores, placas solares, concentradores, generadores de gas oxídrico, energía hidroeléctrica, etc…
- Lo mismo, pero dedicado a producción renovable de agua y alimentos, como una turbina aerogeneradora que condense agua de la atmósfera, desaladoras de energía solar, cultivo hidropónico, sistemas de permacultura, compost natural, etc…
- Compra de patentes útiles para su liberación como código/hardware abierto o copyleft.
- Creación de una gran página web en colaboración con Wikipedia (por ejemplo) para la difusión de alternativas tecnológicas de libre acceso, mejora y edición. Como la enciclopedia colaborativa que todos conocemos, pero dedicada a diseños, planos y proyectos de tecnología.
- Apoyo, soporte económico y mejora del kernel Linux y cualquiera de las muchas aplicaciones para los usos más variados, y creación de otras nuevas para cualquier problema existente común a todos los seres humanos para su libre distribución. Se podría mejorar el desarrollo Gimp, Firefox y Ubuntu, crear nuevos programas de gestión de sistemas automatizados para hogares y comunidades, mejora de la estandarización y comunicación entre diferentes sistemas operativos y elementos de hardware, etc…
- Creación y fomento de empresas de reciclaje, donde cualquiera pueda entrar y coger lo que necesite, y el resto se procesa para venderlo a las empresas como material. Así se crea riqueza mientras aún convivamos con el sistema monetario y al mismo tiempo cualquier necesitado se puede aprovechar sin trabas (muchas empresas de basura y reciclaje limitan el acceso a sus instalaciones para evitar que la gente se aproveche, lo cual me parece muy mal).
- Creación de escuelas y universidades donde se enseñarían todos los proyectos y tecnologías mencionados, además de fomentar la investigación de nuevas alternativas, donde en vez de exámenes sus trabajos y evaluaciones consistieran en escribir artículos de Wikipedia y describir los procesos de construcción en la página de tecnología libre para hacerlo accesible y comprensible (en los primeros cursos) y diseñar nuevos programas, tecnologías, medicamentos, métodos y herramientas (en los cursos finales y proyectos de fin de carrera o doctorados). La educación sería gratuita, subvencionada y se invitaría a estudiantes de todos los rincones del mundo con la condición de que, además de difundir todos sus conocimientos durante la carrera, a su vuelta educasen a un mínimo de estudiantes en sus lugares de origen con todo lo que aprendieron.
- Investigación médica y difusión de medicamentos naturales, fórmulas químicas, métodos y aplicaciones sanitarias alternativas a las patentadas por las grandes farmacéuticas. Además de campañas de concienciación globales en países con poco acceso a información sobre SIDA, malaria, anticoncepción, prevención de enfermedades, vías de contagio, potabilización casera del agua, etc…
- Compra de una isla o un terreno de algún país lo más neutral, justo y libre posible, para comenzar la construcción de la primera ciudad circular basada en los diseños del Proyecto Venus, e invitar a todo aquel que quiera ayudar, libremente y sin obtener beneficios monetarios a cambio (se empleará el dinero sólo en la compra de recursos materiales externos)
- Creación de un extenso documental explicando todos los proyectos, descubrimientos científicos, explicación del método científico, el pensamiento crítico, los problemas actuales del mundo, posibles soluciones, alternativas viables, y difundirlo por Internet, bibliotecas, escuelas, cines, etc. Un ejemplo de algo ya hecho, con muchos menos medios, es TROM, un documental de 13 horas que abarca casi todos los aspectos de la sociedad, la ciencia, y las alternativas al sistema, como la Economía Basada en Recursos.
La vida en una Economía Basada en Recursos (I)
Hay mucha información sobre el concepto de Economía Basada en Recursos, y en este blog no voy a centrarme demasiado en la definición en sí, ya que a ello se dedican el Proyecto Venus y su antiguo brazo activista, ahora independizado, el Movimiento Zeitgeist (cuyo nombre me inspiró para el blog).
En cambio, sí me gustaría describir de forma amena cómo sería el día a día en una sociedad construida con tal diseño, para que la gente comprenda las ventajas, satisfacciones y quehaceres de una economía y una ciudad bien diseñada sin necesidad de entender a un profundo nivel la tecnología implicada. He de advertir que la ciencia implicada en los relatos que voy a escribir está actualmente descubierta y disponible, aunque probablemente no para cualquiera que no se lo pueda permitir, así que no estoy escribiendo ciencia ficción ni exagerando nada, por lo cual incluiré enlaces para cada uno de los inventos o tecnologías que describa que puedan resultar extraños para el público general.
En las historias me voy a centrar en una pareja de dos jóvenes llamados David y Victoria que viven en la nueva ciudad de Granada del año 2100, pocos años después de que se completase su construcción del todo, prácticamente en lo que eran las afueras de la antigua ciudad. Tienen dos hijos y conviven juntos en una casa unifamiliar en el cinturón residencial externo de una ciudad circular (inspirada en los diseños de Jacque Fresco).
Día 1
David se despertó con la luz del lumiducto¹ regulable, que va iluminando la habitación a medida que el sol salía. La dejó abierta porque tenía una cita esa misma mañana temprano, y no quería perdérsela. Como era suave y progresivo, no tuvo ningún sobresalto y se despertó tranquilo y saludable. Como no quería molestar a Victoria, que dormía con él en la cama de viscoelástica vegetal², reguló la entrada para disminuir la luz lo justo para poder ver y se levantó. Con tranquilidad, colocó su pijama en un tubo hermético preparado, y lo dejó en el hueco que la llevaría a través de las tuberías neumáticas³ a la lavandería común automatizada. Abrió el armario para escoger entre la ropa que había traído pocos días atrás. La ropa interior era siempre suya, y estaba marcada con una etiqueta casi invisible, lo que le permitía recogerla cada vez que la lavaban. En cambio, de la ropa exterior podía escoger la que más le gustase entre toda la disponible⁴, o incluso imprimírsela⁵ o encargarla. Cada mes recogía la suficiente ropa para vestir, y la iba enviando en los tubos para lavarla y redistribuirla. Sus tejidos eran de tal calidad que no quedaba ningún resto de olores, manchas, ni nada que pudiera hacerla distinguible de una completamente nueva, una vez sometida al lavado adecuado, y así podía escoger qué llevar cuando quisiera y como quisiera.
Luego cogió su mochila y salió al exterior, mientras marcaba en la resistente tableta de mano que casi siempre llevaba encima su destino, lo que mandó los datos a la central de tráfico, que a su vez envió el coche autónomo⁶ más cercano a la misma puerta de su casa. Durante el viaje, consultó en la pantalla del coche (que no poseía volante) las noticias y descubrimientos más recientes, al tiempo que descargaba en su tableta los vídeos, imágenes o simplemente los enlaces que le parecieran interesantes para llevárselos a su casa.
Al llegar justo al exterior del domo central, donde se encontraban la mayoría de edificios de ocio y recreación, se bajó del coche y éste se dirigió al usuario más cercano, dejando atrás a David, que miraba a su alrededor entre el gentío, sin encontrar a su compañero. Le mandó un mensaje por el móvil con su posición, y en un minuto ya estaba junto a él, saludándose como de costumbre. Caminaron juntos, mientras hablaban del proyecto de ampliación subterráneo de la ciudad, ya que su amigo estaba trabajando en el diseño de la extensión de la red de transporte automatizado⁷, cuya mayor parte estaba ya actualmente bajo tierra. Le explicó que había presentado su idea de aprovechar los túneles del metro para instalar una red de pequeños vehículos por raíles en los huecos desaprovechados, que transportarían paquetes de hasta 100 kg.
Finalmente llegaron al centro de distribución, donde estaban llegando las primeras unidades de pantallas a color para libros electrónicos⁸. Ambos sacaron el suyo y observaron el vídeo de instrucciones que se mostraba cerca de la entrada en un monitor, para sacar la pantalla, dejarla cuidadosamente en un contenedor adaptado (que se enviaría al centro de reciclaje), y colocar la nueva. Nada más sencillo, puesto que el aparato había sido diseñado para ser fácilmente desmontable. Seguidamente actualizaron el firmware vía wifi⁹ para que funcionase con la nueva pantalla, y lo probaron, ilusionados.
Después de dar una vuelta por el centro para ver otras novedades, David se llevó una lámpara LED¹⁰ que era perfecta para las plantas que había escogido para su cultivo de interior. Le comentó a su amigo el buen olor y sabor que tenía la variedad que había seleccionado, cuyos esquejes estaban aún en fase de crecimiento. Le prometió invitarle cuando llegara la primera cata, y se despidieron cuando cada uno cogió su taxi de regreso a casa.
Había sido una mañana productiva…
Referencias:
¹http://www.velux.com.ar/particulares/productos/tunel_solar y http://www.solatube.com/es/brightenup.htm
²http://www.moraplex.com/colchon_thermospa.php#caracteristicas_nucleo Es también ignífugo, duradero y ecológico
³http://www.pevco.com/about_pneumatic.html
⁴http://www.ted.com/talks/lang/es/jessi_arrington_wearing_nothing_new.html
⁶http://www.xataka.com/gadgets-y-coches/asi-funciona-el-coche-sin-conductor-de-google-en-la-realidad
⁷http://www.es.lowtechmagazine.com/2008/03/un-mundo-sin-ca.html
⁸http://pc.watch.impress.co.jp/docs/2009/0318/fujitsuf.htm
⁹http://www.amazon.com/gp/help/customer/display.html?nodeId=200529700
¿Cuáles son los fallos de nuestra educación?
Ya comenté en la entrada del otro día las razones por las que pensaba que la educación actual nos está volviendo más estúpidos, con dos vídeos que recomiendo ver si no los has visto. Pero no señalé específicamente cuáles son los fallos concretos que nos llevan a deseducar más que educar, a adiestrar más que enseñar, y a fomentar habilidades muy diferentes del pensamiento crítico, curiosidad, evolución y desarrollo mental… etc.
Quiero dedicar este artículo a señalar los fallos más comunes que he observado a lo largo de mi trayectoria académica y la de otras personas con las que he hablado del tema. Como bien señalaba Ken Robinson en “Changing education paradigms“, el sistema educativo actual fue diseñado durante la Revolución Industrial. Un contexto cultural y económico diferente al actual, que suponía no sólo que la educación más allá de leer, escribir y sumar debía ser algo exclusivo de las clases altas, sino que tampoco le daba la importancia suficiente a la inversión en tiempo y dinero en la misma, lo que creó el sistema de clases de decenas de alumnos por profesor, horarios reglados, temas estandarizados…
¿Cuáles son, entonces, los fallos que aún arrastramos a pesar de tanta y tanta reforma educativa? Al menos en España, y en muchas otras partes del mundo (yo diría que prácticamente en todas partes), tenemos una serie de errores de concepto claros y evidentes para el que entienda la educación como un desarrollo personal, cultural y científico de la persona, y no una simple formación de trabajadores productivos del sistema económico:
- Como bien explicó Noam Chomsky en el vídeo de la entrada que menciono al principio, el sistema de exámenes con notas o calificación escolar (de 0 a 10 en España, de 1 a 20 en Francia, de 0 a 100 en Reino Unido y Japón, del 1 al 6 en Alemania, de la A a la F en Estados Unidos…) no es una prueba en absoluto de la capacidad del alumno para comprender, sino sólo para superar el obstáculo que supone aprobar el examen. Muchas veces (honrosas excepciones aparte), supone solamente la capacidad de memorizar las respuestas del examen. Recuerdo perfectamente tanto de mi etapa como estudiante de colegio e instituto, como de la universidad, que los alumnos preguntaban al profesor qué temas iban a entrar, se intercambiaban posibles preguntas y respuestas que pudieran
salir en el examen… y todo consistía en memorizarlas para reproducirlas lo más fielmente posible; a veces incluso dejándolo para los días antes del examen. Y por supuesto, gran parte de los estudiantes ni se acuerdan a los pocos días de realizado el mismo, incluso aunque sacasen una buena nota. Me sentía frustrado muchas veces cuando quería debatir sobre los exámenes con mis compañeros, porque muchos de ellos no recordaban, o no tenían el menor interés en hacerlo, o me instaban a estudiármelo si quería saber la respuesta. Había mucha competitividad arrastrada del diseño mismo de la sociedad monetaria en la que vivimos. Además, prácticamente ningún profesor explica o justifica en los mismos exámenes las notas que pone, especialmente si son de tipo test. Para ello, tenías las tutorías a las que prácticamente nadie iba. - Otra consecuencia del sistema de exámenes es que todos los alumnos reciben exactamente el mismo, para poder equilibrar las notas entre todos. No se da pie a creatividad ni por parte del profesor ni por parte del alumno. Incluso entre curso y curso solían usar el mismo examen o al menos el mismo diseño, cambiando solamente las preguntas (para evitar la picaresca). Y si no aprueban suficientes personas el examen, en vez de enseñar mejor para la próxima, lo que se suele hacer es bajar el nivel del mismo (muchas veces para cumplir los objetivos curriculares legales, o simplemente para conservar su sueldo).
- Las tutorías, como he mencionado antes, tienen un objetivo claro y obvio, pero prácticamente ningún alumno las suele solicitar. Quizás una o dos veces por curso, y normalmente para quejarse de notas numéricas con las que no está de acuerdo. Es muy raro ver a un alumno acercarse al profesor diciendo “No he entendido bien este tema, ¿me lo puedes explicar mejor?“
- En el colegio, al menos en mis tiempos, los castigos ante un mal comportamiento en el colegio (EGB, ESO, primaria) solían consistir en dejarte de cara a la pared, o en la última fila del aula (donde a veces había mesas vacías); o mandarte con tu tutor correspondiente, que normalmente daba clases en otra aula (y por supuesto ni siquiera te exigía atenderla, lo cual casi nadie hacía por motu propio; una simple pérdida de tiempo); a un aula especial con un profesor que no esté dando clase, que normalmente se pasa el rato leyendo un libro y vigilando que no hablen y hagan tareas o ejercicios en completo silencio y pulcritud; una expulsión del colegio (con el consiguiente retraso educativo); enviarte con el director que probablemente a lo más que llegaba era a un sermón que nunca escuchaban (y no porque fuese especialmente instructivo, aunque depende de cada profesional); o exigirte la
repetición de frases, ejercicios o palabras un sinnúmero de veces, para memorizarlo adecuadamente o simplemente para crearte un estrés que te “motive” a no repetir el comportamiento inadecuado…; etc. Como es obvio, ninguna de estas técnicas educativas son efectivas, y más que educar vuelve al alumno poco receptivo a la escuela, haciendo que la odie. - El tema de los horarios es muy delicado, puesto que se requiere un cierto orden para coordinar tanta gente (el conductor del autobús, los profesores, los demás alumnos, el portero de la escuela, el del bar de los desayunos,… etc.), pero adiestra a los alumnos para una sociedad estricta en cuanto a puntualidad, horarios, ritmos diarios artificiosos… que en realidad es una herencia del diseño de las escuelas procedente de la Revolución Industrial, muy similar al de las grandes fábricas e industrias de entonces. Como el timbre del recreo a media mañana, que marca el descanso de los trabajadores y alumnos para la pausa del bocadillo, y cierta socialización. Cada persona tiene un ritmo circadiano diferente. Y está demostrado que hay personas que rinden más en
horario nocturno que en diurno, y viceversa, lo que se conoce como cronotipo. No adaptarse a las individualidades de la persona, y tratar de uniformizar forzosamente, lo único que provoca es una bajada de rendimiento, frustración, estrés y asociar la escuela o el trabajo a una obligación más que a un placer. - La presencia de comercios, marcas, bancos y negocios en el interior de colegios y universidades. No es más que un intento de las empresas por condicionarnos, habituarnos y “entrenarnos” para la sociedad competitiva y de consumo. Bares en el interior de institutos para comprar café y bocadillos, como ocurre en la mayoría de edificios de empresas; bancos negociando con universidades para que el carnet de estudiante incorpore su marca a cambio de acuerdos económicos y publicitarios… Incluso hay quien ofrece abrirse una cuenta corriente con ellos para obtener ventajas especiales con dicho carnet (y además le dan el presuntuoso nombre de “tarjeta inteligente“). Además, la presencia constante de la marca en las actividades escolares y universitarias, e incluso un banco en la misma puerta de entrada a la facultad, consigue penetrar en las mentes de los jóvenes de una manera que difícilmente podrían conseguir de otra forma. Por otra parte,
las instituciones educativas van dependiendo económicamente cada vez más de dichos patrocinios, ya que si se retiran muchas actividades no podrían tener lugar por falta de financiación. - Grandes aulas y masificación, que dificulta la comunicación profesor-alumno. Ya sea por el ruido, o la gran distancia entre el profesor y las últimas mesas (algo patente sobre todo en las universidades); o por la necesidad de comunicar los mismos conceptos a gran número de personas de diferente inteligencia, personalidad, ritmo de estudio,… etc.
- La escasa exigencia curricular a los profesores que, por el estrés, los bajos sueldos y la falta de medios, se ciñen a enseñar el temario reglado desde el gobierno,…; como bien dice Walter Levin, aburrir en clase debería ser un crimen. Pero claro, depende muchísimo de la calidad, entusiasmo y motivación del profesor y de los alumnos, los cuales acaban aburriéndose por muchas razones. La repetitividad constante año tras año por parte del profesor de los mismos temarios, la educación orientada a superar obstáculos y memorización en vez de a educación y comprensión. Hay un movimiento de alumnos que trata de difundir la opinión de los propios alumnos del sistema educativo que muestra muy bien este aspecto, en este vídeo, y esta página. Como bien dicen, es un
problema no de los propios alumnos o profesores, sino del diseño educativo en sí, muy mejorable, y la falta de medios económicos y humanos. No es razonable aumentar el ratio de alumnos por clase por ahorrar dinero, porque a la larga produce un mayor fracaso escolar, mayor aburrimiento, menos motivación y peor quehacer real a la hora de poner en práctica los conocimientos aprendidos en un trabajo. - La separación por edades y por cursos académicos reglados y estandarizados. Al adaptarse el ritmo y nivel educativo al nivel más bajo posible para que todos los alumnos tengan las mismas posibilidades de superar el curso, los que podrían adquirir conocimiento más rápido se aburren y se frustran, provocando fracaso académico en aquellas personas que encima podrían haber superado dos o más cursos en un solo año sin apenas dificultad. Por el otro extremo, quienes por su nivel de inteligencia o situación personal (una persona deprimida o con problemas personales suele bajar mucho su rendimiento, como me ha llegado a ocurrir en alguna ocasión) no consiguen adaptarse al ritmo demasiado exigente para ellos, también acaba en frustración y desadaptación social y curricular. Incluso en la Universidad, donde antes podías escoger las asignaturas en función de tus capacidades personales, y tu propio ritmo, con el Plan Bolonia actual te obligan a matricularte obligatoriamente de las
asignaturas que anteriormente no aprobaste, en vez de permitirte dejarlas para más adelante, en un curso posterior, cuando estés mejor preparado. - En Reino Unido ahora se está poniendo de moda entre los “expertos” (por llamarlos de alguna forma) y los profesores el impedir que los alumnos tengan mejores amigos, para “evitar su sufrimiento a la hora de la separación“. Esto es cruel en sí mismo, y convierte a los niños en meros autómatas que van a la escuela a adquirir unos conocimientos reglados y nada más, sin permitirles desarrollarse como personas humanas sociables, colaboradoras, y queridas o incluso amadas entre sí. Todos recordamos alguna vez lo difícil que era mantener cierto tipo de relaciones íntimas en el colegio, que por la “edad” o por las circunstancias escolares se veía mal o incluso prohibido por parte del profesorado o los demás profesionales de las instituciones educativas. Esto es aún más patente en
lugares como EEUU y Reino Unido, donde en algunas escuelas incluso prohíben abrazarse a los alumnos entre sí, y otro tipo de contactos físicos íntimos. - La separación por asignaturas temáticas, que provoca una limitación mental a la hora de adaptarse a cada clase. No motivan la asociación de ideas, el pensamiento lateral, la interrelación entre los muchos aspectos de la vida y el universo. Como si cada vez que comienza el horario de cada asignatura, los alumnos tuvieran que ejecutar un “software mental” diferente cada vez, sin relación o comunicación alguna entre ellos. Esto robotiza la inteligencia, nos hace convertirnos en meros aprobadores de temáticas, en vez de verdaderos conocedores del medio ambiente, el planeta como un todo, y los seres humanos como una única especie interrelacionada en todas sus facetas.
- La separación por sexos aún vigente en muchos lugares del mundo, escuelas privadas o concertadas… etc. De hecho estoy en contra incluso de la separación por sexos en los vestuarios, baños, y demás lugares de intimidad y aseo, porque nos diferencia como personas, a pesar de que las instalaciones en gran parte son exactamente las mismas. La única particularidad que conozco son los urinarios, que son perfectamente compatibles con los retretes con puerta, como se puede ver en cualquier lugar (Si no, ¿cómo cagaríamos?). Ya nos van adiestrando en el sentimiento de vergüenza de ver nuestros cuerpos (aunque desde luego en un baño público yo jamás he visto un pene que no sea el mío). Incluso en las duchas, el hecho de separarnos nos va creando un sentimiento aberrante de indecencia y humillación a la hora de vernos desnudos, desde muy pequeños.
- La progresiva mercantilización de la educación, que cada vez más, está diseñada para servir a las empresas y no a las personas. El Plan Bolonia, los patrocinios, la política diseñando el sistema educativo, etc… Al final el sistema educativo se diseña para preparar trabajadores obedientes, productivos y especialistas, y no ciudadanos críticos, inteligentes, imaginativos y generalistas.
Podría entrar más en detalle sobre algunos de los puntos, pero creo que es suficiente para darse cuenta de que el sistema educativo en sí necesita un urgente y profundo rediseño de raíz, y no sólo una inútil reforma que, además, casi siempre se aplica en beneficio político o empresarial y casi nunca en el del propio ciudadano; buscando votos, ganancias y ahorro en vez de usar el método científico para mostrar la mejor verdad posible independientemente de opiniones e ideologías. Pocas personas tienen un grato recuerdo de la etapa escolar en sí, solamente de las amistades y aventuras extraescolares, y casi nadie va con placer a clase cada mañana, lo cual es el síntoma más claro de que esto no está funcionando. Dejo un enlace y un vídeo para finalizar, y espero que dejéis vuestros comentarios con otros fallos que hayáis apreciado en
la educación que habéis recibido a lo largo de vuestra vida.
¿Por qué el dinero no es un incentivo para una sociedad mejor?
Una de las asunciones más extendidas sobre el mundo en el que vivimos, es que el dinero sirve como incentivo para que la gente haga tareas que de otra manera no haría. Es más, muchas personas presuponen que sin el estímulo monetario la mayor parte de gente se quedaría en el sofá viendo el fútbol, tomando cerveza, rascándose los huevos, sin aportar nada a la economía ni al estado.
Dejando de lado el tema de que la vida ofrece una enorme cantidad de opciones como para quedarse en casa en el sofá, algo que hacen muchos parados que se quedan meses sin saber qué hacer con sus vidas, el dinero se ha demostrado, desde hace muchos años, que no supone un incentivo para el ser humano, tal como si funcionara como un condicionamiento operante. Cierto es que los seres humanos somos animales, y no dejamos de actuar como una forma evolucionada de los mismos. Entonces, ¿cómo es que no funciona? ¿No parecería lógico que fuera así? Le dices a alguien “haz esto”, y cuando lo realiza le das 100 euros. Dicha persona podrá comprarse lo que quiera con esos 100 euros, y estará más dispuesta a hacer la misma tarea u otra que le pidas, a cambio de la misma o más cantidad de dinero.
Lo cierto es que no funciona exactamente así, como se puede ver en esta interesante charla de TED Talks, Dan Pink en la sorprendente ciencia de la motivación. Recomiendo verla antes de seguir con el artículo, para apreciar los detalles. También recomiendo esta animación de RSA, que explica lo mismo en un lenguaje más claro y sencillo, como complemento. Ciertamente, se ve que el dinero sólo funciona como incentivo en un cierto tipo de tareas, las que implican repetitividad; o esfuerzo puramente mecánico, físico. Un reponedor, un cajero, una cadena de montaje, un administrativo introduciendo números todo el día, un pintor dando brochazos en las paredes de casa en casa, un ingeniero manteniendo diariamente las mismas máquinas…; en estos trabajos, cuanto más pagues, con mejor desempeño harán su tarea. Quizás se
desanimarán menos, o lo harán más rápido, o estarán más pendientes de no cometer errores.
¿Qué problemas supone este método en este tipo de trabajos cuando lo vemos en el día a día? Hay muchas razones. El miedo a quedarte en el paro, hace que aceptes cada vez un incentivo monetario menor, pero al mismo tiempo dicho menor incentivo hace que hagas peor la tarea. Esto supone mayor número de despidos por falta de productividad, mayor necesidad de rotación de empleos por estrés, mayor gasto público por el paro, menor satisfacción por el trabajo bien hecho, etc… Un sinfín de problemas que cualquiera que lo examine en profundidad se puede imaginar.
Pero, ¿qué pasa cuando el trabajo requiere destreza mental, más allá de la repetitividad y la mecanicidad? Que a mayor incentivo monetario, ¡peor se hace la tarea! ¿Cómo es esto posible? ¿No debería ser, aunque sea, el mismo o similar desempeño en todo caso? La cuestión es que no es así. Como explican en la charla, una buena razón es que las recompensas que usan condicionamiento operante estrechan nuestro rango de pensamiento a la hora de realizar las tareas. Por ejemplo, si a ti te ofrecen 1000 euros por escribir un artículo en un periódico sobre determinado tema, te vas a ceñir estrictamente al mismo, no sea que vayas a perder tan significativa cantidad de dinero, pero si no te ofrecen nada, o una cantidad simbólica (1-5 euros), posiblemente te motives para investigar temas relacionados para embellecer o mejorar el artículo, por placer personal o por dar una mejor imagen al público que realmente va a leerlo (no al pagador). Ciertamente, en estas situaciones se estimula el pensamiento lateral por uno
mismo, no por el incentivo monetario. Incluso con tareas mecánicas y repetitivas, como introducir una larga serie de datos en el ordenador, algo que te llevaría una determinada cantidad de tiempo, te limitas a cumplirlo, contento de recibir tan alta cantidad de dinero por tan poco esfuerzo. Sin embargo, si te ofrecen nada o una cantidad simbólica, posiblemente pienses “quizás me lleve menos tiempo si hago esto…“, o “con este otro programa se puede automatizar y así me puedo ir antes“. ¡Una tarea mecánica se convierte automáticamente, sin estímulo monetario, en una tarea que emplea destreza mental para maximizar la productividad!
Esto no es algo arbitrario, ni aplicable sólo a determinadas situaciones. Es algo que ha sido demostrado científicamente en cualquier época, en cualquier lugar del mundo, y con un amplio rango de tareas, que requieran cualquier tipo de destreza mental, creatividad o concentración.
¿Cómo entonces, conseguir que la gente se estimule para realizar las tareas mejor, para alcanzar una máxima productividad, un máximo beneficio personal y social, una mayor felicidad en el desempeño?
¡Quitando el dinero de la ecuación! Dejando de tratar a las personas como simples ratas de laboratorio sin creatividad, y dejando de usar el condicionamiento con ellas. Porque una persona condicionada no es libre.
Obviamente esto deja pie a más preguntas de las que resuelve: ¿Qué hacemos entonces para que la gente trabaje? ¿De qué vamos a comer sin dinero? ¿Cómo puede, entonces, la sociedad y la economía, funcionar? Hay una alternativa a este sistema, la economía basada en recursos, pero esto requiere una mucho más larga exposición, por lo que iré hablando de ella posteriormente, y poco a poco, a medida que vaya abordando muchos más aspectos de la sociedad.
Cierro este artículo con un vídeo de Jacque Fresco, corto pero revelador, de cómo ganar dinero no es casi nunca el resultado de un mejor esfuerzo o desempeño social.
¿Se está volviendo la gente más estúpida?
Es una pregunta recurrente que me viene de vez en cuando, al examinar la evolución de la sociedad reciente. Es cierto que en el pasado éramos más ignorantes, incultos y estúpidos que en la actualidad, pero realmente se está abriendo una brecha enorme entre la gente más inteligente e informada del planeta y la más estúpida e inculta. Esto es realmente lo que nos hace notar cierta estupidización o embrutecimiento de la sociedad, y no el hecho de que la gente esté retrocediendo respecto al pasado.
Hay que tener en cuenta que las ideas se van extendiendo entre la población y diluyéndose en las mentes a medida que lo hacen. Unas personas reciben la idea tal como es, otras la reciben alterada por el boca a boca, o por malas interpretaciones, y las van extendiendo a su vez, cada uno a su manera. Eso ha ocurrido siempre, y seguirá ocurriendo mientras no recibamos todos una educación integral y actualizada al mismo tiempo. Lo cual, sea dicho, en este tipo de sociedad actual es poco menos que imposible. Así que esta brecha es lógica, dado que no todos tenemos el mismo acceso a la información, ni de la misma calidad, ni del mismo modo.
Pero, ¿se puede decir realmente que la sociedad se está estupidizando? ¿Es deliberado, por parte de los medios de comunicación, empresas y gobiernos? ¿Cuáles son sus efectos reales en la evolución y desarrollo de la sociedad? Estas son más bien las preguntas que trato de responder, ya que me doy cuenta de que realmente es así, nos estamos volviendo más estúpidos, hasta cierto punto incluso los que tienen el poder y la información en sus manos.
Si vemos la forma de funcionar de nuestra sociedad actual, que tras la revolución industrial trajo consigo la automatización de muchas tareas que antes eran realizadas, creativamente o no, por humanos, nos damos cuenta de que las empresas cada vez más contratan a personas para manejar dichas máquinas, en vez de contratarlas para realizar directamente las tareas. Un ejemplo claro es el cajero del supermercado, que realiza lo que las máquinas no pueden: pasar los irregulares objetos de la compra por el lector de código de barras. El ordenador lo hace todo: identificar el producto, asignar el precio y calcular el total, aplicar los descuentos, comunicarse con el banco en el caso de que se pague con tarjeta de crédito, indicar la vuelta en el caso de que se pague en moneda física, etc… El cajero se limita a pasar los productos, introducir la cantidad de dinero físico que el cliente le entrega, e interaccionar con éste en el caso de que surja cualquier problema que no se pueda analizar automáticamente.
Como podemos ver, el rango de conocimientos que se requiere para un cajero de supermercado es bien limitado: mover ágilmente el brazo, contar monedas y saber comunicarse con el cliente. ¿Para qué vas a pagar por más? No necesitas un ingeniero, ni un informático, aunque esté manejando un ordenador bastante complejo. Ni tampoco necesitas alguien que conozca todos y cada uno de los productos que se venden ahí, puesto que ya los identifica la máquina. Antiguamente los que tenían una tienda solían conocer prácticamente todos los aspectos del producto a vender, ya que los mismos no venían con el libro de instrucciones que hoy llamamos etiquetado. Este etiquetado se impuso por ley en la mayor parte de países del mundo por la necesidad de informar al cliente de qué es lo que está comprando, ya que los vendedores cada vez tenían menos idea de qué es lo que venden. Ciertamente no conviene, puesto que formar a un cajero sobre todos los productos de un supermercado es algo que requeriría probablemente años, y no es
rentable ni lógico si lo que pretendes es obtener el máximo beneficio. No sólo porque el conocimiento requiere tiempo, sino porque se paga. Una persona formada (en la mayor parte de países, al menos), se paga más cara que una sin formar. Un estudiante en pleno periodo de formación sale mucho más barato, porque probablemente no tiene tantos gastos como un adulto con familia que mantener, y ni siquiera necesitas que esté estudiando algo en concreto, ya que mover el brazo y calcular monedas es algo que sabe hacer cualquiera.
Este ejemplo es aplicable a gran cantidad de trabajos que conocemos todos hoy en día: teleoperador (una formación mínima, un manual de actuaciones, ofertas y respuestas estándar suele ser suficiente), reponedor (basta con saber dónde hay que colocar cada tipo de productos, como mucho actualizándose cada semana o cada mes, algo que se suele hacer para cambiar artificialmente los recorridos de los clientes), cadenas de montaje (en cada sector de la cadena hay una alta especialización, lo cual requiere una formación mínima), auxiliares administrativos (una vez que aprendes a gestionar el tipo de facturas o de información que te corresponde administrar, puedes realizar esa misma tarea durante años sin apenas modificaciones), etc…
Cuando una persona no necesita grandes conocimientos para ganarse la vida, tener un trabajo y un sueldo que te permita vivir, normalmente no se esfuerza en ampliar sus conocimientos sobre el mundo más que por los intereses particulares de cada uno. En resumen, si no te ayuda a sobrevivir, no te motiva necesariamente a esforzarte en ello.
¿Qué más consecuencias se ven en las empresas, por ejemplo? Cuando los departamentos dentro de cada una se van especializando, se va formando un caos entre ellas, donde ninguno entiende a los demás departamentos, y cada vez hay menos comunicación y entendimiento. ¿Cómo un informático le puede explicar a un administrativo cómo manejar su ordenador para evitar que se averíe constantemente, se llene de virus, decirle cómo discriminar entre un buen y un mal funcionamiento, o cómo manejar cada uno de los muchos dispositivos que se pueden conectar, sin tener que darle las mismas clases que dio cuando hizo la carrera de ingeniería informática, a cada uno de los administrativos de la empresa? Puesto que la misma no invierte demasiado en formarlos, porque cuesta dinero, tiempo y recursos, al final el informático acaba teniendo que ir constantemente a arreglar el mismo tipo de problemas. Un trabajo que debería ser creativo y estimulante se convierte en un empleo agotador, repetitivo, cansino, que embrutece tanto a
unos como a otros.
¿Y el cliente? Éste se tiene que conformar con el etiquetado o el libro de instrucciones que marque la ley; muchas veces escrito por personas que no necesariamente tienen el conocimiento necesario, ya que muchas partes se automatizan o se traducen desde otros idiomas, perdiendo muchos matices importantes que un traductor que desconozca el funcionamiento del aparato cuyas instrucciones traduce, no llega a aclarar. Al cliente se lo dan todo hecho a la manera que marque la legislación, que también tiene el problema de que la misma no está redactada necesariamente por expertos, sino por políticos y abogados, o especialistas subcontratados. Además, cuando surge algún problema imprevisto es el propio cliente el que suele tener que buscarse las soluciones, o buscar el teléfono o e-mail correcto, o marearse de departamento en departamento hasta hallar el correcto o alguien que sepa sobre el tema en particular (todos tenemos experiencias al respecto).
La educación, por otra parte, como bien explican mejor que yo tanto Noam Chomsky como Ken Robinson, no sólo está diseñada en una época y contexto diferentes (la revolución industrial), sino que además deliberadamente por parte de nuestros gobiernos se hace para tratar de adiestrar a las personas directamente para un sistema competitivo de mercado, para crear trabajadores, y no gente informada. Recomiendo ambos discursos con vehemencia:
Como sabemos, antiguamente la gente era muy ignorante, pero la mayor parte de las personas entendía más o menos lo que hacía, y hasta cierto punto, informarse era vital para la supervivencia. Hoy en día ya no es tan vital, a pesar de que vivimos en la era de la información, lo que hace que la brecha entre los más informados y los menos, sea cada vez más grande. Por tanto, los que nos encontramos en la parte alta apreciamos cada día un embrutecimiento de la sociedad más y más grande. Esta falta de comunicación y entendimiento provoca gran parte de los problemas que tenemos en la sociedad actual, y resulta muy difícil solucionarlos sin un rediseño en profundidad no sólo de la educación y sus métodos, sino de la sociedad en sí.
Pero hay una esperanza. La sociedad evoluciona ideológicamente de la misma forma que evolucionan los seres vivos y el ADN. La gente se adapta a un nicho determinado, y si sobrevive, seguirá reproduciéndose y perpetuando sus ideas y sus genes. Si la gente no se adapta a una sociedad cada vez más cambiante, por culpa de la excesiva especialización, ante cualquier catástrofe o cambio radical tendrá menos tolerancia y probablemente se extinguirá. Esperemos que la extinción de ideas erróneas y falsas no conlleve también la extinción de los portadores de dichas ideas, y que de verdad la gente pueda abrir los ojos y evolucionar mentalmente a un pensamiento crítico sin morir en el proceso.
Adición: Efectivamente, nos estamos volviendo más estúpidos por haber llegado al pico máximo de sostenibilidad del sistema económico competitivo-capitalista. Aquí una buena explicación (sobre todo a partir de la segunda mitad del vídeo).
El Zeitgeist de nuestro mundo
Publicado por Toranks en Introducción el marzo 11, 2012
Como ya hice en otra ocasión, empiezo este blog explicando su propio significado. Zeitgeist es una palabra alemana que expresa lo que es el espíritu de una época, en forma de la expresión artística, cultural, intelectual, de la consciencia de los seres humanos que viven en cada determinada época. Hay muchas formas de observar este aspecto de la humanidad en conjunto en la actualidad: obras artísticas más conocidas, búsquedas en Internet más frecuentes, noticias más leídas, vídeos más virales, libros más leídos, etc…
Sin embargo, quizás nada define mejor lo que está surgiendo desde hace ya muchos siglos, pero que ahora se acentúa más que nunca, como lo que conocemos por pensamiento emergente. Éste tuvo una explosión a raíz de la invención del método científico y los descubrimientos que conllevaron, lo que se extendió a prácticamente toda la población en mayor o menor medida, por la inevitabilidad de adaptarse a una sociedad que cambiaba prácticamente cada año, cada mes o incluso cada día. Cualquier tecnología nueva podía cambiar la forma de ver el mundo, de relacionarse, de crear arte y conocimiento, de difundirlo… y ningún ejemplo mejor para esto que Internet.
Cierto es que el pensamiento tradicional, el que se aplica a aquel que permanece a lo largo del tiempo sin cambio, el que se extiende a través de la tradición oral, escrita, las normas, los símbolos, propio de religiones, política, tradición (como su nombre indica), cultura, etc…, sigue imperando como siempre lo ha hecho, aunque obviamente no es una característica propia o exclusiva de nuestra época, ni mucho menos. Tiene la función de mantener cierto orden y tranquilidad a nivel mental y social. Una seguridad de la que no provee la naturaleza, y en la que nos hemos refugiado durante miles de años como especie cultural que somos.
Pero hemos trascendido más allá, hemos descubierto una nueva forma de pensar, de entender el mundo, de observarlo y explicar qué ocurre aquí. Hace dos mil años no teníamos ni idea de por qué ocurrían los fenómenos naturales, por qué llovía, por qué había sequía, por qué nos parecíamos tanto a los animales, y por qué éramos tan distintos, de por qué la gente enfermaba o moría, ni de qué ocurría con nosotros después de la muerte. Hoy en día hemos logrado, gracias al pensamiento emergente, explicar prácticamente todas estas grandes preguntas y de crear muchas otras más en las que poder investigar, descubrir, experimentar hasta llegar a un punto en que lleguemos a explicar el Universo tal como es. Una verdad final a la que nos vamos aproximando lentamente, pero sin retroceder.
El espíritu de todas las épocas siempre ha incluido la búsqueda de la verdad, pero hoy estamos mucho más cerca, y nos aproximamos más rápidamente, que en todos los siglos anteriores juntos. Esta explosión de pensamiento emergente es lo que va a definir el espíritu de esta nueva época que estamos viviendo, y ojalá podamos usarlo para bien.
En este blog, trataré de explicar cómo veo el mundo a través de esta forma de pensamiento, y cómo podemos usarlo para cambiar el mundo a un lugar donde el sufrimiento, la guerra, el hambre, la esclavitud, el odio y la codicia no sólo son inaceptables, sino que también evitables.






